Abr 09

bill_cli.jpg

 

Desaceleracióncrisis, recesión, son las palabras más oídas en todos los medios de comunicación. Palabras que nos tienen a todos acojonados, con el alma en vilo, para ver si “si”, o si “no”… Oiga, vale ya de tanto “susto o muerte”. Lo que hay es lo que hay, esto ya no es el siglo XX y o lo tomas o lo dejas. Lo que toca es jugar las cartas que llevamos, apretar el culo y tirar pa´lante. 

Si escarbas un poquito debajo de los datos macro económicos, vas mas allá de la inflación y del euribor, te olvidas de la bolsa y del ladrillo, al final lo que queda es la gente, las personas. ¿puede haber una causa socio-demográfica que esté afectando a la economía mundial? Pues claro, EEUU, Reino Unido, Francia, Alemania, etc, tiene un problema común. La generación más numerosa de su historia, motor de sus economías durante el final del siglo XX y principio del XXI se jubila en masa.

 

Una generación que ha sido el grueso de la población, de la mano de obra, de los mandos intermedios y de los ejecutivos de las empresas de esos países durante los últimos 40 años. La generación de Bill Clinton se jubila como el. 

 

Y se da la paradoja de que la generación de reemplazo es muy inferior en número, de manera que por cada dos beibibumers que se jubilan solo hay un trabajador de reemplazo y evidentemente, con menos experiencia laboral. La inversión que han realizado en I+D+I durante los últimos 20 años no tiene quien recoja el testigo para continuar corriendo con la misma fuerza y al mismo nivel. Tienen una carencia en capital humano que va a ser muy difícil de solventar por las nuevas generaciones que se incorporan al trabajo y los trabajadores inmigrantes. De hecho ya están captando ese talento fuera de sus fronteras.

 

En España, el retraso secular que hemos arrastrado durante décadas hasta llegar a los niveles de bienestar europeo de los que disfrutamos hoy nos ha dejado un regalito o dos en positivo, que pueden ser elementos esenciales para salir de esta crisis, que es de otros, como ya he dicho antes.

 

Nuestra generación de beibibumers, la más numerosa de la historia por número de personas y titulaciones universitarias, el grueso del censo electoral que no ha tenido protagonismo durante los últimos 20 años, está rondando los 40 años de media (43 para ser más exactos) y está en plenitud laboral, con una experiencia laboral de más de 20 años y con otros 25 años de vida laboral por delante (que ya veremos si no son 30 o más).

 

El otro regalito es que las mujeres que han tenido tan difícil el acceso al trabajo con el desigual reparto de genero en el empleo que hemos arrastrado durante décadas, se han convertido en un nicho laboral de reserva estratégica. Y en concreto, la generación de mujeres nacidas en los 60 y 70 tienen el nivel de formación más alto de la historia de nuestro país superando a los hombres en número de titulaciones académicas y universitarias. La gran mayoría de ellas se encuentran listas para volver de lleno a la vida laboral y exigir el papel que les corresponde después de años de combinar con muchas dificultades familia y trabajo.

 

Los expertos, si tienen una cosa clara ante este panorama desalentador que nos están vendiendo, es que las soluciones pasan por potenciar la productividad y fomentar la cualificación del personal, por renovar los productos y procesos, por potenciar el I+D+I y por crear un valor añadido apreciable a nuestras empresas sean grandes, medianas o pequeñas. Hay que ser innovador para hacer frente a la crisis.

 

¿Y quien va a ser el que investigue, desarrolle e innove? ¿el capital, las materias primas, el petróleo, la bolsa, o los bancos centrales? Noooo. Van a ser las personas, desde su puesto de trabajo, desde las empresas y desde las instituciones. Como dice Tim Harford en su columna de esta semana en Actualidad Económica “La economía se encoge de hombros cuando hay que explicar como resolver los problemas. Le ayudaría tener en cuenta conceptos de otras ciencias, como la física o la psicología”

 

Alguien podrá decir que los beibibumers españoles ya forman parte de la economía, que están en activo y eso no ha supuesto ninguna protección frente al lobo. Es verdad. El problema es que tenemos un recurso abundante pero mal aprovechado. La generación que nos precede jugó sus cartas en su momento y a nosotros nos tocó bailar al son de otros. Estamos donde nos han dejado llegar o donde hemos podido llegar, pero el tiempo corre inexorable y es ley de vida la renovación, incluso en los círculos de poder y las empresas. 

 

Cada vez empezamos a ver más beibibumers triunfando e innovando en todos los ámbitos de la economía, la política y la cultura. Y llegamos con una nueva manera de ver las cosas. Como ya ocurrió en el pasado, abrimos brecha para nosotros y para las generaciones que vendrán después. Ya lo hicimos en los 80 como jóvenes, en los 90 como padres y ahora en el siglo XXI como profesionales, trabajadores, empresarios y políticos. 

 

Hay otra manera de hacer las cosas, tenemos que enfrentar problemas que nuestros padres ni siquiera imaginaron y que afrontar retos que afectarán a las generaciones futuras desde un compromiso global. La globalización a traspasado el nivel de la economía para entrar en lo climatológico, lo demográfico y lo político. Entramos en un proceso de destrucción creativa que permitirá sacar ventaja a todos aquellos que apuesten por crear valores sólidos en los que sustentar la economía al margen de la especulación, el turismo masivo y el ladrillo.

 

Miguel

 

 

 

 

Etiquetas: - - - -

3 Respuestas a “¿SUSTO O MUERTE?”

  1. ¿Susto o muerte? Un toque de optimismo ante la "crisis" Dice:

    […] ¿Susto o muerte? Un toque de optimismo ante la "crisis"www.perrosviejos.com/blog/20080409/susto-o-muerte/218 por elgore hace pocos segundos […]

  2. miguel Dice:

    ¿Que opináis? ¿tenemos algo que hacer frente a la “crisis”?

  3. Félix P Dice:

    ahí le has dao, excelente análisis, sigue así

Mande un comentario