May 22

 

Los jefes tóxicos son un cáncer para las empresas; sus subordinados huyen de ellos o se queman. En mi corta trayectoria profesional como periodista una vez tuve un jefe que desde el momento en que me entrevistó para contratarme me pareció atípico (y estoy siendo aséptica).  No se me da bien prejuzgar y detesto juzgar así que de aquel primer encuentro, del que salí con un contrato bajo el brazo, no saqué ninguna conclusión sobre él; sí que conservo un sabor agridulce porque en el transcurso de la entrevista cuestionó mi profesionalidad; con el tiempo se lo reproché y se excusó.

Continuar leyendo »