Pertenezco a esa extraña clase de trabajadores que venden su creatividad como mercenarios. Por desgracia, la creatividad no va por metros cuadrados, no entiende de horas ni de fechas y a veces ni de dinero. Hace años que trabajo como freelance ofreciendo servicios creativos y la frase más repetida siempre ha sido ¡Hazme un presupuesto!. Diseñadores gráficos, músicos, fotógrafos, grafistas, ilustradores, animadores, diseñadores web, etc… tenemos que bajar a tierra firme cuando nos piden un presupuesto y mojarnos.
¿Que valor tiene una idea? ¿Como podemos presupuestar un proceso creativo? ¿Como poner fechas a un proceso que no está empezado y del que solo intuimos como podrá ser?
Cuando me llega un cliente con una propuesta de trabajo, normalmente los datos que me aporta son muy vagos. No tiene ni idea de lo que quiere. Ha visto alguno de mis trabajos por ahí y quiere que haga algo potente. Eso si, ajustado de precio y “lo quiero para mañana”. Durante muchos años he trabajado “regalando” mi trabajo, con la lengua fuera, rogando para cobrar y cobrando tarde y mal. Era más joven y tenía que hacer méritos para destacar. Lo que no cobraba, pensaba, lo recuperaría enseñando el trabajo y haciendo book o demo-reel.
Han pasado muchos años, muchos clientes y muchos trabajos. Yo no elijo a mis clientes, que me elija quien quiera. Los clientes pasan y los trabajos permanecen. Lo que en un momento me pareció la oportunidad de mi vida ahora es una pieza más de mi repertorio. Como perroviejo he podido sacar algunas conclusiones, muchas de ellas dolorosamente aprendidas. Aquí os dejo algunas…
1º La palabras se las lleva el viento… donde dije digo, digo Diego… etc. Todo por escrito lo mas detallado posible. Utiliza el mail o el fax en vez del teléfono. Toma notas en las reuniones previas y preséntalas en limpio a tu cliente para ver si habláis de lo mismo.
2º Presenta un presupuesto detallado en su descripción del producto o servicio. Intenta ser lo más técnico que puedas de manera que suene interesante la propuesta pero sin pormenorizar como lo vas a hacer. No detalles las partidas económicas si no quieres que empiecen con el “esto si, esto no”. Este documento será vital para evaluar mas tarde el resultado de manera objetiva. Si el trabajo se ajusta a la propuesta estará correcto.
3º Haz 3 propuestas de precio sobre la misma idea. Básica, Óptima y De luxe. De manera que un descenso en el precio implique un descenso en el trabajo real y en el nivel de la pieza y al revés. Quiere algo barato, versión básica. Se pueden gastar un poco mas y quieren algo bueno, versión optima. No hay problemas de pasta y quiero lo mejor, versión de luxe. El cliente apreciará mejor el valor de tu trabajo de este modo y evaluará los pros y los contras de las rebajas…
4º Indica en el presupuesto el plazo de tiempo que consideres aceptable para realizar el trabajo con un margen amplio de seguridad. El plazo de tiempo empezará a correr a partir de reunir todo el material necesario para realizar el proyecto. Incluye un 25% de tiempo adicional para imprevistos y cambios. Así si todo va bien terminarás antes de lo previsto y si se lía tendrás margen de maniobra.
5º Establece un plazo de validez del presupuesto (30, 60 o 90 días). Acabado ese periodo habría que volver a rehacer el presupuesto de nuevo. Esto es muy importante para no acabar haciendo trabajos presupuestados hace mucho tiempo con precios desfasados.
6º No empieces a trabajar mientras no tengas el presupuesto firmado y hayas cobrado una señal o previsión de gastos. Vincula este pago a la aprobación del presupuesto por escrito. Yo suelo pedir por escrito en el presupuesto el 50% como previsión de gastos y el resto a la entrega en una línea destacada en negrita en la base de la página.
7º Siempre habrá alguien más barato. Bajar precio es una estrategia perdedora.
8º No le admitas chapuzas al cliente. Tu imagen profesional está en juego además de la suya.
9º No factures productos o servicios externos que sobrepasen tu partida en el total del presupuesto. Recomienda tus proveedores a tu cliente, no factures su parte. Tu cliente y tu proveedor te lo agradecerán y no tendrás que asumir riesgos. Si la cosa se tuerce perderás una comisión y no deberás nada a nadie.
10º El pago final se realiza a la entrega según el presupuesto. No entregues originales mientras no esté cerrado este pago. Utiliza previos o maquetas en las presentaciones de manera que no sirvan como originales. No eres un banco y no tienes por qué financiar a nadie. Da siempre precios de pronto pago con un descuento incluido. Yo suelo incluir un 5% de descuento incluido en el precio. Si quieren financiarlo podrás añadir los gastos financieros a su costa. Aunque lo normal es que no quieran renunciar a ese 5% de descuento (depende de que clientes con un 3% es suficiente).





27 dEurope/Berlin Diciembre dEurope/Berlinl 2007 a las 17:59
[…] El presupuesto del creativowww.perrosviejos.com/blog/20071226/el-presupuesto-del-creati… por elgore hace pocos segundos […]
28 dEurope/Berlin Diciembre dEurope/Berlinl 2007 a las 00:29
Me viene genial. Felicidades.