Nov 21

marchitarseordenador.jpg  

O realizando cualquier actividad por inercia, no a conciencia.

 

Uno no escoge cómo ni cuando ni dónde va a morir pero sí la vida que quiere llevar. Uno a veces ni siquiera es consciente de que ha elegido marchitarse día a día en su trabajo, dejándose arrastrar por la inercia hacia un vacío profesional. Pero eso no es lo peor. Lo peor es que incluso cuando uno cae en la cuenta de que está “quemado en el curro” -una expresión tan manida como gráfica- a veces sólo acierta a decir esas palabras, sin mover ni un dedo para que su situación mejore o cambie. 

Los datos hablan por sí solos. Nada menos que casi la mitad de los españoles (46%) no está satisfecho con su trabajo, según una encuesta de la consultora Kairos Future de octubre pasado. O sea que tienen muchas papeletas para quemarse y, por tanto, intentar refugiarse en otro empleo. Ahí vienen los peros. Que si la edad, que si la hipoteca, que si la letra del coche, que si las cargas económicas familiares… y así hasta un sinfín de motivos (o excusas). Argumentos hay miles para enredarse con las palabras hasta bloquearse ante la perspectiva de un cambio laboral. 

 

Y cuando uno está inmerso en esta vorágine se expone a que afloren sus instintos más primarios: sentir ganas de lanzarle el teléfono a la cabeza al típico compañero trepa o pelota; acordarse de toda la parentela de nuestro jefe el día que llega con mal pie y dispara contra nosotros delante de los demás o, ¿por qué no?, desear estampar contra la pared al mediocre de turno que se apunta nuestros tantos para medrar. Cuando esto ocurre, el entorno laboral pasa a convertirse en un campo de batalla.

 

Pero, ¿por qué no dar la vuelta a un razonamiento que nos carcome y pensar que la experiencia es un activo a nuestro favor? ¿Por qué cerrar nuestra proyección profesional a un único ámbito? ¿Por qué no sacar rendimiento a nuestras cualidades innatas? En definitiva, los años de trabajo son un bagaje intelectual y un aprendizaje en habilidades sociales; quien más y quien menos se acostumbra a lidiar con sus superiores, con sus compañeros y con terceras personas ajenas a su empresa. Esa experiencia puede ser un acicate para salir del síndrome de “estar quemado”, (burn out, en su acepción en inglés). 

 

Porque desde el momento en que uno deja de creerse lo que hace o, dicho de otra forma, deja de poner un pedazito de sí mismo en su trabajo empieza a morir en vida, es decir, a elegir su muerte. Y lo malo de perder la perspectiva respecto a nosotros es que corremos el riesgo de no saber si nuestra vida profesional es la que queremos llevar o si, por el contrario, nos hemos dejado engullir por ella, olvidándonos hasta de quiénes somos, de qué queremos y de hacia dónde vamos.

 

¡Qué triste debe es quedarse con las ganas de dar un giro profesional! Más triste debe ser languidecer en el trabajo mientras cada año que cumplimos nos pesa como una losa. Tal vez salga más rentable echarle coraje y cambiar de curro que potenciar con nuestra actitud un estado de ánimo negativo o, lo que es más preocupante, dar cuerda a nuestros instintos asesinos hacia nuestro entorno laboral. 

 

Almuñécar

 

 

Etiquetas: , , , ,

Entradas relacionadas

6 Respuestas a “MARCHITARSE FRENTE AL ORDENADOR”

  1. Marchitarse frente al ordenador. (O realizando cualquier actividad por inercia, no a conciencia) // menéame Dice:

    […] Marchitarse frente al ordenador. (O realizando cualquier actividad por inercia, no a conciencia)www.perrosviejos.com/blog/20071121/marchitarse-frente-ordena… por elgore hace pocos segundos […]

  2. Yomisma Dice:

    Muy identificada me siento con este texto. Pero a veces no es tan sencillo eso de cambiar de trabajo. Y como no es oro todo lo que reluce, más vale malo conocido que bueno por conocer… que nadie nos asegura que no salimos de lo malo para ir a lo peor… Cierto es que a veces nos dejamos llevar, pero es que no siempre uno tiene que realizarse en el trabajo (que estaría genial). Hay otros aspectos en la vida que nos pueden hacer sentir plenos, y tener solo el trabajo como un mero medio de sacar dinero para pagar lo que cuesta vivir…

  3. muñequita de trapo Dice:

    Vivimos en una sociedad completamente alienante en todos los sentidos en la que el único valor que impera es el consumo en todas sus vertientes,efectivamente la gente que tiene hijos,casa,hipoteca coche,etc..,no puede arriesgarse fácilmente ni pensar en la realización personal,si no en sobrevivir a todas sus hipotecas con el banco y la verdad la oferta es bastante precaria y más para la mujer(la maternidad es una barrera hoy en dia para encontrar trabajo y si lo consigue para conciliarlo con la vida personal)..los sueldos son de risa y la mayoría de los trabajos son a través de una ett,la cual se queda un tanto por ciento muy elevado del salario,en fin con un panorama asi¿quién puede realizarse?..la mayoría de las personas tienen talento para algo,pero acaso tienen tiempo de desarrollarlo y los que tienen las suerte de tener un trabajo vocacional,si no tienen un poder adquisitivo alto tampoco se libran de ser mileuristas por muy importante que sea el trabajo que hacen,es triste sí,lo es,que un supuesto estado de bienestar en el que vivimos en el primer mundo sea tan insatisfactorio personalmente,creo que debe influir también en el inconsciente colectivo el hecho de vivir asi sea a costa de la explotación a la que es sometida el tercer mundo y encima no estamos contentos con lo que tenemos…

  4. muñequita de trapo Dice:

    …con lo cual es uno y a partir de uno el que tiene que encontrar la solución sin esperar ni que la sociedad ni que las empresas sean el medio por el cual encontrar la realización,el cambio a partir de uno y claro es un lujo que solo nos podemos permitir unos cuantos………

  5. Automatika Dice:

    Eso mismo pienso yo, que ya estoy quemada, quiero un cambio ya, y hacer lo que realmente me gusta y encontrarme a mi misma y ser feliz, sentirme bien conmigo, que para mi es lo más importante. Mucha gente, supongo que preocupada por mí, me dice, no seas tonta que el trabajo está muy mal, si tienes un trabajo de puta madre, ¿que vas hacer ahora estudiar fotografía? que salidas tiene eso! Si es complicado, pero más complicado ha sido aguantar 8 años en el mismo empleo, misma vida, lo cotidiano me mata, me absorbe por completo y ya no puedo más! Así que nada me estoy dando unos meses para ahorrar porque aunque mi trabajo me quema, no comer también quema jejeje, y pronto hare ¡lo que quiera, cuando quiera y como me de la gana!

    Saludos desde Marbella :D

  6. Pimpollo Dice:

    Almuñecar…caray qué bien escribes.
    Me ha gustado mucho leer el artículo, me ha hecho reflexionar sobre mi ubicación laboral y emocional actual.Tendría para comentra un rato grande, pero lo cierto es que estoy en horario de curro y tengo que seguir trabajando….Te iré leyendo y escribiendo a ratitos.
    Saludos.

Mande un comentario