Si el cambio climático esta vinculado a la presencia del dióxido de carbono en la atmósfera y en los 3.500 siglos que preceden al siglo xx las cantidades de este presentes en la atmósfera nunca han superado las 300 partes por millón (en la época pre industrial no superaba las 280 ppm,- en la actualidad rozamos las 370 ppm; y de seguir así, en menos de 50 años duplicamos la cantidad) estamos hablando de un problema que compete a quizás tres o cuatro de las generaciones presentes en algunos de nuestros hogares.
No saco fuerzas de ninguna de mis vísceras para echar la chapa a mis viejos. No sabría por donde atacar; vosotros empezasteis esto; bueno, vosotros no, los abuelos. Quizás los bisabuelos…
¿Le ocurrirá eso mismo a mis hijos?
No creo que ellos sean tan condescendientes con nosotros. En los próximos diez años 175.000.000 niños van a sufrir anualmente las consecuencias del cambio climático (Save the Children). Ojalá no llegue el momento en que deseemos haber atado cabos antes.
La posibilidad de que asistamos a una nueva glaciación se desprende de la gélida “churrutá” de información que nos soltó Gore con “Una verdad incómoda”. Y lo gracioso es que el mismo día en que se anunciaba que le daban el Nobel de la Paz en la contraportada de EL PAÍS podías leer la noticia de un juez inglés que le daba un tirón de orejas por alarmista….
No podemos andar pegando tirones de orejas; ni decir que esto nos ha llegado sin comerlo ni beberlo; bueno podrás hacerlo, pero eso no borrará la parte en la que has contribuido al problema todos estos años que llevas en el ajo; que lo ignoraras no quiere decir que no contribuyeras a generar el problema, y si contribuiste, machote, ahora llega la hora de apechugar.
Es curioso observar como, a veces, las actitudes más conservadoras, son las que entrañan más riesgo, eso de no hacer nada, de seguir como estoy, no es no hacer nada, es seguir contribuyendo al problema. Parece que esta cantado: en los próximos 50 años el polo norte se va a derretir durante el verano. No os voy a mentir, eché un ojo por ahí y si, en la Unesco se están planteando la posibilidad de captar el CO2 de la atmósfera y enterrarlo o llevarlo a los fondos oceánicos a más de 3.000 m. sonaba muy 007. Es como si hubiéramos pasado del no tenia ni idea al no hay nada que rascar.
Debo reconocer que, de algún modo, desde niñato he intuido que no íbamos por buen camino y me convertí en un ejemplo del efecto patógeno de la concienciación del que os hablé en el anterior post. Veréis, soy básicamente sedentario y urbanita. Desde crío desarrolle un amor virtual por la naturaleza que me llevaba a devorar todo libro, ilustración, documental, filme o espacio televisivo que me mostrara las maravillas de la naturaleza y … punto. A los 18 me regalaron un 600, que rehuse con inusitada contundencia; siempre han pensado en casa que lo que pasa es que soy un miedica y no me gusta conducir. Arrastre ese sanbenito desde el “ramo” -18- hasta la “torre”, los 33 años, cuando cansado del soniquete plante cara a las mujeres de mi vida de entonces: (mi madre, mi ex jefa, mi ex suegra y mi ex) y me saque el carnet. Aquello que me iba a cambiar la vida duró tres meses.
Es verdad que he desarrollado un cierto gusto por la velocidad, que el niño que hay en mi, mitiga ampliamente con la psp.
Toda mi vida me he empecinado a favor del empleo de los transportes colectivos y/o compartidos cuando no me he podido desplazar andando, y es gracioso, porque es algo de lo que siempre he tenido que justificarme ante los demás. Es curioso, me he llegado a encontrar en situaciones en las que un conocido me ha visto en el autobús y se ha girado, para hacerse el loco, cómo si el estar dentro del autobús fuera algo que me restara puntos…
Bien pues tras todos estos años mi conciencia hace frente a menos kilos de CO2 que la media, pero ello realmente ha sido a costa de sufrir las consecuencias, imaginaos para trabajar; mi trabajo y mi manera de entenderlo -muy friki- me ha permitido consentirme esta cabezonería -yo diría afición porque me ha costado dinero- y disfrutar todos estos años de unos transportes colectivos concebidos y gestionados por conductores con nula sensibilidad hacia el viandante. Un equipo de la Universidad de Zurich ha demostrado que la insatisfacción personal crece con cada minuto de trayecto pasado en el metro…
Supongo que no soy el único que ha caído en alguna de esas “supercherías ecologísticas” que tienen valor testimonial y poco más, incluso algunas pueden ser incongruentes y acabar simplemente alimentando trapicheos de consumo de modas y de masas -para más inri.-
Y el caso es que estas supercherías ecoestilísticas tienen su tocado, porque es muy fácil pasar de ahí al: no hay nada que hacer. Claro, cómo vamos a resolver un problema de escala planetaria, si no somos capaces de poner orden en las cosas propias…
Cuál es el mecanismo que puede desencadenar en nosotros una respuesta titánica a cambio de una leve promesa de normalidad.
¿Quizás saber que no es la primera vez que nos enfrentamos a un problema medioambiental de escala planetaria?
Si es cierto, esto ya lo hemos pasado antes, y hace poco, con el problema del agujero de la capa de ozono. La normalidad en forma de ausencia de titulares hizo que la resolución de este problema haya pasado desapercibido delante de nuestras narices. La normalidad es tal, que en algunos blogs especializados puedes leer post donde se duda de que realmente aquello fuera el problema que se había pintado, y que es probable que se tratara de un acción de mercado.

peep
Etiquetas: cambio climático, cambio generacional, ecología, Peep, Peep








20 dEurope/Berlin Octubre dEurope/Berlinl 2007 a las 21:18
Me alegra no ser el único ‘Bloguero que escribe sobre medioambiente y sostenibilidad’. Ánimo en tu lucha dia a dia por no destruir nuestro ambiente
21 dEurope/Berlin Octubre dEurope/Berlinl 2007 a las 12:55
¿Porqué tocamos el problema medioambiental en perrosviejos? ¿no es este un futuro portal de empleo? ¿que tiene que ver el medio ambiente y el cambio climático con el empleo y la economía?
Pues por desgracia… todo.
21 dEurope/Berlin Octubre dEurope/Berlinl 2007 a las 13:27
Según los científicos del Panel Intergubernamental para el Cambio Climático, si hoy mismo, por arte de magia, dejáramos de emitir CO2 a la atmósfera, se tardarían 1000 años en llegar a un nuevo equilibrio climático.
Osea que no son 3 o 4 generaciones sino mas bien 300 o 400 generaciones que se acordarán de los habitantes del planeta del siglo XX y el XXI. A ver como se come eso.
12 dEurope/Berlin Diciembre dEurope/Berlinl 2007 a las 20:25
[…] donde atacar; vosotros empezasteis esto; bueno, vosotros no, los abuelos. Quizás los bisabuelos… (seguir leyendo) Archivado en: "medio ambiente" "cambio generacional" […]
6 dEurope/Berlin Enero dEurope/Berlinl 2008 a las 19:24
ahí le has dao. Enhorabuena un buen artículo. a mi no me regalaron ningun 600.