Oct 31

Escarlata O’Hara era una incomprendida. Cierto es que la chica no se andaba con tonterías a la hora de lograr sus objetivos, pero no es menos verdad que era decidida, voluntariosa y optimista, lo que le permitía resolver sus problemas y necesidades más primarias (comer, por ejemplo) y, de paso, solucionar la papeleta a los de su alrededor. Siempre me pareció injusto que ella fuera considerada una heroína luchadora pero sin escrúpulos, mientras que la dulce Melania se convirtiera en el prototipo de mujer buena, abnegada y generosa. Sin Escarlata, Melania no hubiera durado dos telediarios, porque habría sido incapaz de sobrevivir en un escenario tan feroz.







Marcadores Sociales