En ocasiones, por motivos estratégicos, las empresas tienen reparo en publicar abiertamente ofertas de empleo para “puestos sensibles”. Muchas empresas prefieren crecer con discreción y llevar a cabo su política de recursos humanos sin dar pistas a la competencia o a terceros. Cada nueva contratación supone una apuesta y tiene un coste económico, por lo que hay que asegurarse al máximo y optimizar, en lo posible, el proceso para reducir costes y minimizar riesgos.

Pertenezco a una generación de la que siempre he oído hablar a miembros de otras generaciones. De hecho hasta el nombre es heredado; y viene dado por un fenómeno de “explosión demográfica” ocurrido en los Estados Unidos tras la segunda guerra mundial y repetido con posterioridad en algunos países desarrollados -y el nuestro-. Estas generaciones, las del baby boom, se caracterizan por combinar un gran número de miembros, que cuentan con una elevada esperanza de vida y que disfrutan de un nivel de vida, sin precedentes.
Un poeta ambulante que vendía versos en la calle a cambio de que le acariciaras la mirada con una sonrisa escribió una vez: “Me gusta hacer el amor en las tardes de lluvia, pero es una excusa”. A mí también me encanta, aunque con el tiempo he aprendido a no necesitar pretextos para cumplir mis deseos, sea cual sea el clima que me arrope.
Muchos de los que en los años 80 llegábamos a la universidad lo hacíamos cargados de proyectos de futuro y con unas ganas, tremendas, de poder desarrollarlos y conseguir lo que queríamos. En mi caso, ser periodista. Y lo conseguí, soy periodista o comunicador, que más da, cuento y escribo las historias que veo en la calle, que me encuentro entre los estrados de los Tribunales de Justicia, en las comisarías de policía, en las cárceles y en los gabinetes de prensa; por cierto, un buen invento (que crea muchos puestos de trabajo) y que son una salida profesional más. Vivo, porque así lo peleo día tras día, desde hace veinte años, de lo que elegí vivir, la comunicación.
Y llegan los 40, y yo tan feliz; la familia, un montón de amigos, todos triunfando, buen trabajo y además me siento con un montón de energía para, seguir ganando dinero para la multinacional en la que trabajo y conseguir mi puesto en el comité de dirección local, para el que creo estoy preparado desde hace tiempo.
Lo admitimos, después de habernos quemado las pestañas con el blog, el manifiesto y el sumsum corda, descubrímos que no se explicaba en ninguna parte qué es un “perro viejo”. Va a ser difícil enredaros si no podéis mensurar si vosotros mismos lo sois: un poco; hasta la bola, o nada; en fin, que nos hemos agobiado con el tema, y al final hemos fusilado a toda prisa un test de “Psychology Today” extrapolándolo con muy pocos visos de seriedad. ¿Te pica?… Continuar leyendo »






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